¿Mundo desalcoholizado?


Hugo Sabogal
Dentro del cada vez más amplio espectro de bebidas sin alcohol, dos precursores iniciales –cerveza y vino– ya se han instalado con firmeza en el nuevo mercado, ofreciendo productos y experiencias afines a las generaciones Y y Z, convertidas en el nuevo blanco de los productores. Quizás lo más resaltable es que la actual oferta de cervezas y vinos sin alcohol ya no se milita a locales alternativos, sino que se extiende a todas las opciones disponibles en el comercio.
Falta ahora por ver qué sucede con otro segmento que parecía inmune: el integrado por aguardientes, ginebras, vodkas, whiskies, tequilas, rones y licores de hierbas y frutas.
Los primeros intentos de transformar destilados en bebidas sin alcohol provinieron de emprendedores independientes. Pero más pronto que tarde las marcas globales, lideradas por Diageo y Pernord Ricard, decidieron poner pie en el terreno, y para ello se han valido de algunas de sus marcas más reconocidas.
El ingreso de los gigantes toma como punto de referencia el crecimiento acelerado de las bebidas sin alcohol en los últimos cuatro años. Su valor actual de mercado es de 1,568 billones de dólares, con un ritmo de crecimiento anual de 5,2 % hasta 2028.

Una de las marcas más asertivas en el proceso de desalcoholización es Beefeater London Dry Gin, perteneciente al grupo Pernod Ricard. El primer paso fue el lanzamiento de Beefeater Light, ginebra con un porcentaje de alcohol del 20%, es decir, el doble de la Beefeater tradicional (40%). Pero no suficiente con ello, Pernod dio un paso adicional y lanzó la Beefeater 0.0. libre de alcohol.
De manera similar ha procedido Diageo, que incorpora cuatro marcas estrella de su portafolio en productos sin alcohol: Tanqueray 0.0%, Gordon's 0.0%, Captain Morgan 0.0% y la clásica cerveza Guinness 0.0.
La elaboración de bebidas sin alcohol demanda cuantiosas inversiones en tecnológía, producción y mercadeo, con el fin de mantener intactos los sabores y compuestos botánicos de las versiones originales con alcohol. Para Diageo, la identidad de cada producto es vital en la coctelería, su aliada de siempre.
Oferta en crecimiento





Por otro lado, un creciente número de nuevas marcas trabaja de manera afanosa para revaluar los aromas y sabores de los destilados tradicionales.
Para ello, muchos productores han creado el concepto de los beneficios funcionales. Consiste en incorporar agentes saludables en cada una de sus bebidas. Entre ellos figuran probióticos, vitaminas, minerales y antioxidantes. Y esto porque, a juicio de los nuevos consumidores, todo lo que consuman debe ser saludable. Y como herramienta vital para establecer las mejores afinidades posibles aparece en escena la inteligencia artificial, utilizada para desarrollar aromas, sabores e ingredientes que mantengan sintonizados a los nuevos usuarios. Nada parecido a “un trago doble, por favor”.
*Esta nota fue publicada en mi columna 'Entre Copas y Entre Mesas', publicada en la sección 'Comer y Beber' dentro de la edición dominical del diario El Espectador, Bogotá, Colombia, 30/08/2026/


.png)



Comentarios