La opción del miti-miti
- hugosabogal
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Hugo Sabogal
Ā En vez de quedarse de brazos cruzados ante los crecientes desafĆos enfrentados por los vinos tradicionales ācuestionados por su formalismo, tecnicismo, costosos procesos de elaboración y elevados niveles de alcohol (o sea, todo lo opuesto a lo que exigen los nuevos consumidores)ā, un cĆrculo de enólogos y bodegueros europeos impulsa una acción no contemplada hasta ahora y que se convierte en competidora directa de los vinos sin alcohol. Los avances se centran en vinos tintos, blancos y espumosos, pero puede extenderse a otras bebidas.
El nuevo componente se identifica con el nombre de mid-strength (o sea, de porcentaje etĆlico intermedio).
Con la mitad de alcohol

Por ejemplo: si una ginebra normal contiene un volumen de alcohol de 40%, la versión intermedia serÔ de un 20%. De la misma manera, una cerveza de 4% o 6% bajarÔ a 2 o 3%, y un vino de 10% o 15% quedarÔ reducido a niveles del 5% y 8%, respectivamente.
Para Sophie Thorpe, cronista de la publicación inglesa Club Oenologique āque ha estado a la cabeza de la discusiónā, la iniciativa del mid-strength āprioriza la moderación por encima de la abstinenciaā. Y en momentos de transición como el actual, es un modelo capaz de atraer a muchĆsimos condumidores.
Vinos en la categoria mid-strength ya se comercializan en Gran BretaƱa, Australia, Francia, EspaƱa y Alemania. Entre las marcas y estilos de resonancia destacan: McGuigan, 19Crimes y Kylie Minogue Winesall, de Australia; āMiddle Wayā, espaƱola, impulsada por Familia Torres; 6Percent, francesa; Future ChĆ¢teau, inglesa, y el emprendimiento alemĆ”n The Gentle Wine.
El gran desafĆo

Aquellos productores que pretendan engrosar sus filas, el mayor desafĆo es la desalcoholización, que no es fĆ”cil y sĆ costosa. AdemĆ”s, un resultado secundario es la pĆ©rdida del caudal de sabores agradables transferidos por el alcohol, cuyo aporte al vino va mĆ”s allĆ” que su efecto embriagador. Distintivos como cuerpo y sucrosidad se sacrifican.
Llenar el vacĆo exige recurrir a endulzantes (en particular azĆŗcar), lo que explica el exceso de dulzor de muchos vinos sin alcohol. Para Tom Benn, de Future ChĆ¢teau, la respuesta estĆ” en bajar el potencial de alcohol mediante manejos en el viƱedo (emtre um 9% o 10%) y luego sĆ fermentar y proseguir con una destilación fraccionada para llegar a un nivel final del Ā 6% de manera natural.

Entre los consumidores potenciales figuran parejas jóvenes, personas de edad interesadas en reducir su ingesta de alcohol, profesionales con agendas sociales durante la semana y millennials maduros. Aunque es improbable que los amantes furibundos del vino cambien sus valiosas botellas por estas opciones, la verdad es que la demanda de los mid-strength sube y sube. En el Reino Unido, las ventas entre 2024 y 2025 aumentaron un 4.000%. AlgĆŗn dĆa llegarĆ” la ola a estas orillas.
*Esta columna fue publicada en la sección 'Entre Copas y Entre Mesas' en la edicion domionical del diario El Espectador, BogotÔ, Colombia (08/02/2026)

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