El renacer del Malbec
- hugosabogal

- 1 dic 2025
- 3 Min. de lectura

A las recientes festividades novembrinas del vino tinto alrededor del mundo (Merlot, Tempranillo, Zinfandel, Beaujolais Nouveau, Carménère), se sumó la del Día del Vino Argentino. Un hecho prominente dentro de este festejo es el proceso de identificar los mejores parajes para el cultivo del Malbec. La punta de lanza es Catena Appellations, colección desarrollada por la bodega mendocina del mismo nombre, con base en meticulosos estudios científicos llevados a cabo por el Catena Institute of Wine (CIW) y la UC Davis de California.
Cuando mucho es poco

Por años, algunas bodegas exportadoras de vino en volumen han promovido versiones comerciales de Malbec, ligeras, fáciles de beber y competitivas por precio. Otras más pulidas han puesto énfasis en vinos de gran cuerpo, prolongadas extracciones, taninos musculosos y un mayor porcentaje de alcohol.
El trabajo del CIW, en cambio, devela ángulos opuestos: sintonía armónica del Malbec con parajes, parcelas de viñedos, suelos, climas, alturas y una respetuosa biodiversidad para lograr vinos expresivos y elegantes, sin abultada musculatura.
Laura Catena, directora de la centenaria Bodega Catena, cita, a manera de comparación, el caso de Borgoña, donde los Vins de Village provienen de uvas cultivadas en aldeas como Volnay, Pommard, Meursault, Vosne-Romanée. De manera similar, dice, varios pueblos rurales de Mendoza ya se reconocen por viñedos históricos, que justamente integran la colección Catena Apellations.


Buscando los parajes perfectos
Roy Ruvierta, integrante del equipo del CIW, me comentó que el hallazgo de estos lugares surge de la existencia de diferenciadores claros en cada sitio estudiado; diferenciadores como tipo de suelo, altitud, biodiversidad y microclima.
Además, por ubicarse en altura, la intensidad solar genera uvas de piel más gruesa, o sea, con mayores polifenoles, proporcionándoles a los vinos un color más oscuro, sabores complejos, elegancia y mejor potencial de envejecimiento.
Según Laura, “comprobamos que el terroir no es un mito; se refleja en la química y el gusto de vinos producidos no en grandes extensiones, sino en parcelas”.
Una vez identificadas, apunta Ruvierta, es preciso usar la ciencia para preservar su naturaleza y cultura en los próximos doscientos años “Si no sabemos qué tenemos hoy, en términos de los sabores, aromas y texturas que nos da cada zona, no vamos a saber qué conservar en el futuro, en un contexto de cambio climático”.


La colección Catena Appellations
La actual selección de Appellations incluye siete poblados mendocinos: Lunlunta, La Consulta, Vista Flores y Altamira (Malbec), Tupungato (Chardonnay), San Carlos (Cabernet Franc) y Luján de Cuyo (blend Semillon-Chenin Blanc). En copa reflejan una inocultable expresión de terroir, elegancia, un bajo contenido alcohólico, buena acidez, texturas sedosas, taninos integrados, sugerencias minerales y potencial de guarda. Para este cepaje de origen francés y aclimatado con honores en Argentina esta movida es para el Malbec un renacimiento merecido.
*Zona K Importaciones representa a los vinos de Bodega Catena en Colombia.
Con el título de 'Nuevos tiempos para el Malbec', esta columna fue publicada en la seccón 'Entre Copas y Entre Mesas' en la edición dominical del diario El Espectador, Bogotá, Colombia (30/11/2025).

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