Café frío, el nuevo redentor
- hugosabogal

- 23 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 22 oct 2025

Hugo Sabogal
Nuevas generaciones como la Y y la Z –tan desmarcadas del alcohol– nunca han tomado distancia frente bebidas tradicionales como el café y el té. Las consideran puntos de conexión para vivir experiencias sociales y culturales nuevas. Sólo hay un punto que las incomoda: beberlas calientes.
Con el ingreso en escena del Cold Brew (café frío) en 2010-2011, estos consumidores se sintieron más próximos al deleite, porque podían utilizarlo como refresco, sin tener que memorizar enredados procesos de preparación. Como complemento, se sumaron innovaciones como la descarga de nitrógeno en el interior del vaso para percibir efervescencia y cosquilleo.
Dos clásicos fríos: espresso y americano


Posteriormente surgieron los cafés y tés envasados en lata: Ready To Drink (RTD, por sus siglas en inglés). En este caso, la ganancia ocasional fue la portabilidad.
Tiempo más tarde, casi todos los estilos de cafés y tés empezaron a consumirse fríos. Hicieron entonces su ingreso el espresso, el cappucchino, el latte, el americano, el Flat White.
Paso seguido, los baristas agregaron ingredientes como siropes, cremas y espumas, aportando nuevas formas, colores, brillos e intensidades.
El Arequipe (dulce de leche) Latte

Para apreciar hasta dónde llega la tendencia, Starbucks creó el Arequipe Latte (consistente en un espresso 100% colombiano, combinado con jarabe de arequipe y cubierto de crema batida y una espiral de caramelo). Y así, cada país y cada cultura han venido adicionando lo propio: Pumpkin Spiced Latte, Avocado Latte, Blended Salted Caramel, Vanilla Swet Cream Cold Brew, Pineapple Cold Brew, etcétera.
Como último giro, la multinacional de origen suizo Nescafé lanzó este año un espresso concentrado, diseñado para desarrollar bebidas sin fronteras. El contenido tiene capacidad para 20 tazas. Además, no requiere de ningún equipo para usarlo. Se vierte en un vaso, se construye el espresso y, a partir de allí, la creatividad toma las riendas, con la ayuda, claro está, de las redes sociales.
Según Nescafé, “la idea es que los consumidores, de entre 18 y 24 años, recreen sus cafés helados favoritos en casa por menos de lo que cuestan en una tienda”.
Frente al fenómeno, los observadores consideran que ya no hay marcha atrás: “No nos queda duda que las bebidas frías han llegado al mercado como un ciclón y lo han hecho para quedarse”, dice Jeffrey Young, director de la revista 5THWAVE y fundador del Grupo Allegra.
“Esta nueva categoría se ha convertido en una pieza esencial de cómo quieran los consumidores vivir su experiencia con el café”, agrega.
Por demás, la tendencia es una brisa de aire fresco para cultivadores y productores de café alrededor del mundo. Y también de té Matcha, bebida que crece con similar ímpetu. Para ellos es toda una redención espontánea que viene del frío.
*Esta columna fue publicada en la sección 'Entre Copas y Entre Mesas' en la edición dominical del diario El Espectador, Bogotá, Colombial. (21/09/2025).

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