Así nos definen las bebidas
- hugosabogal

- 9 abr
- 2 min de lectura

Hugo Sabogal
Las bebidas no hablan ni oyen.
Sin embargo, cuando buscamos asociaciones entre lo que estas comunican frente a los rasgos de personalidad de quienes las disfrutamos surge un curioso mapa de afinidades.
Para quienes estudian la psicología del consumidor, estos enlaces constituyen una cantera de información que devela motivos, emociones y comportamientos a la hora de utilizar productos y servicios. Según ADEN International Business School, dichas asociaciones “permiten crear estrategias de mercadeo efectivas, diseñar productos que satisfagan necesidades reales, además de mejorar la fidelidad del cliente y aumentar su competitividad mediante el análisis de factores psicológicos”.
Lo que sugieren otros vinos y bebidas

Los análisis disponibles cubren todas las bebidas, pero, por ahora, he seleccionado las más próximas a nuestro entorno.
Vino tinto: Aquí el consumidor busca profundidad, tradición y complejidad. Suele valorar origen, historia y terroir. Su actitud devela una personalidad reflexiva, pausada, conocedora y aspiracional.
Vino blanco: Transmite frescura y versatilidad. Engancha con facilidad con personalidades relajadas y prácticas.
Vino rosado: Suele estar siempre en la cima de las tendencias. Encanta a personas hedonistas, espontaneas y dispuestas a vivir nuevas experiencias.
Vino espumoso (champán, Cava, Prosecco): Atrae a quien disfruta inmensamente de las celebraciones. Por lo general, el aficionado suele ser alguien optimista y amigo de los encuentros sociales y festivos.
Vino de Oporto: Es una bebida clásica y centenaria. Más allá de invitar a la contemplación, puede hacer revivir nostalgias de tiempos idos.
Whisky de mezcla (blended): Atrae a individuos prácticos y entusiastas del relaciomiento con amigos y colegas. Estamos aquí ante personalidades relajadas y funcionales.
Whisky de malta (single malt): Como bebida que demanda una producción cuidadosa, requiere de una gran dosis de conocimiento. Conecta con personalidades detallistas y analíticas.
Ginebra: Suele identificarse con lo urbano y lo contemporáneo. Denota un consumidor creativo y siempre dispuesto a explorar.

Ron: Es siempre el elegido por los espíritus festivos. Conecta con personalidades emocionales. Los más añejos reflejan la nueva elegancia latina.
Cognac: Producto refinado y altamente aspiracional. Se asocia con personas con inclinaciones por el lujo, el estatus y la tradición. Transmite exclusividad.
Cerveza: Su disfrute se asocia con encuentros sociales y relajados. Sus usuarios tienden a ser espontáneos y abiertos a los demás.
Son apenas señales, indicios, conjeturas, pero algo dejan para reflexionar.
*Esta columna fue publicada en la sección 'Entre Copas y Entre Mesas' en la edición dominical del diario El Espectador, Bogotá, Colombia (05/04/2026).

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