Armonías picantes
- hugosabogal

- 17 oct 2025
- 2 min de lectura

No hay nada más complejo que acoplar bebidas alcohólicas con platos picantes. Pero el desafío incita, justo cuando el número de restaurantes de comida mexicana, asiática y peruana crece sin freno en Colombia y Latinoamérica.
Irse por el camino menos exigente –elegir una cerveza bien fría, por ejemplo–- es una decisión acertada. Son los casos de las cervezas light o lager, de bajo contenido alcohólico (entre 4% y 6% ABV) y de reducido amargor. Así, logran armonizar fácilmente con platos chispeantes, sin aportan fogosidad adicional.
No sucede así con las cervezas imperiales o Indian Pale Ale (IPAs) de más de 10% ABV. Y se tornan más amargas debido a su alto contenido de lúpulo. Desatan, con su alcohol alto y su astringencia, ráfagas de sensaciones ardientes. Y no es la idea.
Platos fogosos

En otro frente, quienes buscan armonizar platos fogosos con vinos, el techo máximo de alcohol es de 13% ABV. Si es menor, las posibilidades en la mesa son todavía más llamativas porque el alcohol, en porcentajes pequeños, es un fantástico aglutinante y portador de sabor y equilibrio en la mesa. Sin embargo, no hay que ignorar que la alta acidez en los blancos y la potencia de taninos en los tintos pueden llegar a ser una amenaza. Lo ideal es elegir vinos menos ácidos y menos tánicos.
Cabe anotar que el picante en la especias proviene de las capsaicinas, compuestos presentes en ajíes y chiles. Como son solubles en grasa, aceite y alcohol, se diluyen al combinarse con alcoholes de alta graduación y conducen a un escenario de pura candela.
Qué con qué
Comida picante mexicana
Vinos blancos secos y frutados como Torrontés, Pinot Grigio y Albariño. En tintos, Zinfandel y Garnacha.
Comida peruana
El Sauvignon Blanc es un acólito clásico del ceviche, en particular, si es seco, cítrico y de acidez vibrante. Otras opciones son Riesling y Pinot Grigio.
Comida asiática
Curry o chiles van bien con los Riesling semidulces o el Gewürztraminer. Para crear un contraste ácido, va bien un Sauvignon Blanc, aunque no deben descartarse otras opciones como Pinot Gris o Lambrusco. O un Vinho Verde portugués.
Salsas picantes
Si es Sriracha, elija blancos como Chenin Blanc, Gewürztraminer, Sauvignon Blanc o Prosecco. En tintos, Pinot Noir, Beaujolais o Malbec, bajos en taninos. Los rosados ligeros y afrutados son otra excelente alternativa para platos con salsas picantes o especiadas, pues su frescura y dulzor también equilibran el picante.
En resumen, la clave para maridar platos picantes con vino radica en encontrar el equilibrio y siempre buscar opciones que complementen o contrasten los sabores picantes del plato y refresquen el paladar. Probar es la consigna.
*Esta columna fue publicada en el sección ‘Entre Copas y Entre Mesas’ en la edición dominical del diario El Espectador, Bogotá, Colombia. (20/07/2025).
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