Vinos en clave femenina
- hugosabogal

- hace 21 horas
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Los actuales vaivenes en los que se mece la realidad del vino han demorado sacar a la luz otra tendencia irrefrenable. Y es que las mujeres consumidoras se han convertido en una fuerza económica dominante en el sector. Tanto así que ya alcanzan el 59 por ciento de la cuota total de participación, según las últimas cifras.
Influyentes centros estadounidense de investigación y análisis, localizados en regiones vitivinícolas como California y Washington, concluyen que estamos ante una tendencia irreversible, que ayudará a modificar la visión interna de la industria.
La mujer, una excluida milenaria

Un libro publicado por la Universidad de California, titulado Women of Wine: The Rise of Women in the Global Wine Industry, escrito por Ann B. Matasar, comenta que ningún negocio productivo como el vino ha excluido de manera tan deliberada a las mujeres durante toda su historia. Incluso, en pleno siglo XXI, todavía resulta raro que enólogas y creadoras de producto vean sus nombres en etiquetas y materiales de promoción.
Simplemente, los productores temen modificar el status quo para evitar prejuicios de compra entre los consumidores masculinos, señala Christina Chi, coautora de una de las investigaciones y profesora del Carson College of Business de la Universidad Estatal de Washington. Para Chi, cambiar de visión no solo tendrá un impacto social, sino que resultará práctico y alentador para la industria.
Ahora ellas son quienes deciden

Así las cosas, el factor femenino en el vino comienza a pisar terrenos cada vez más firmes, en buena parte como resultado de la dinámica económica vigente. Porque ahora son las mujeres quienes encabezan el listado de mayores compradores. No sólo porque manejan los presupuestos del hogar, sino porque han alcanzado independencia financiera, en particular las profesionales. En tal condición pueden gastar su dinero como mejor les parezca.
Para potenciar esta dinámica, un grupo de enólogas viene impulsando en el estado de Washington un movimiento inspirado en el eslógan ’Hechos por mujeres’, impreso en etiquetas y contraetiquetas de vinos confeccionados enteramente por ellas. Durante la promoción de su campaña se han conectado cara a cara con consumidoras, quienes no sólo valoran su trabajo, sino que se han mostrado dispuestas a pagar por sus vinos mayores precios. Y para romper el techo de cristal que las mantenía ocultas, han contado también con el apoyo de sommeliers, destiladoras y liderezas del sector, todas mujeres.
La industria toma nota

Tal ampliación del espectro les está asegurando un lugar más categórico en el sector, lo mismo que una perspectiva más enriquecedora para los consumidores. No menos significativo es el cambio de visión de bodegas y comercializadores. Importantes grupos y marcas son conscientes de lo poco imaginativo que resulta enfocar sus productos en estereotipos de género. Por lo mismo, han resuelto lanzar productos cuyos rasgos de identidad dejan atrás esas anticuadas categorizaciones binarias. Y es claro que la creciente ecuación femenina lo ha facilitado.
*Esta columna fue publicada en la sección 'Entre Copas y Entre Mesas' en la edición dominical del diario El Espectador, Bogotá, Colombia (15/03/2026).

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